jueves, 14 de febrero de 2013

Cáncer de mama: lo que necesitás saber

06.07.2011 | Es clave la detección precoz Es el tumor maligno más frecuente en la mujer. Su prevalencia ha aumentado, en parte, por los cambios de hábitos. Es importante el diagnóstico temprano: en estadíos iniciales (menor a un centímetro), la curación supera el 90%. El cáncer de mama es el tumor más frecuente en la mujer: representa el 31% de todos los tumores de la población femenina. Se estima que una de cada ocho mujeres que alcancen la edad de 85 años habrá desarrollado un cáncer de mama en el curso de su vida. La incidencia se ha incrementado en los últimos años por varias razones: en primer lugar, hay que decir que se diagnostica más gracias a la difusión de la mamografía, pero también hay factores que tienen que ver con los cambios en los hábitos de vida, en la reproducción, etc. El cáncer de mama ocupa el primer lugar entre las causas de muerte por cáncer en la mujer adulta. Aunque la información sobre morbilidad es escasa, se estima que en Argentina ocurren entre 10.500 y 21.000 casos nuevos de cáncer de mama por año. En el cáncer de mama el pronóstico está estrechamente ligado al momento de la detección: el diagnóstico temprano evita y disminuye en gran medida los procedimientos quirúrgicos radicales y atenúa la repercusión psíquica y sociofamiliar desencadenados de la propia patología. A la vez, el tratamiento temprano puede evitar las terapéuticas adyuvantes y disminuye los costos que genera la mayor utilización de insumos en las sucesivas etapas de la enfermedad. Las actividades de prevención primaria para evitar la aparición del problema sólo pueden hacerse a nivel de recomendaciones. Es clave cambiar hacia estilos de vida más saludables: lactancia materna, dieta con bajo contenido de lípidos, aumento de la actividad física, evitar el tabaquismo. No obstante, la herramienta más efectiva para lograr la reducción de la mortalidad generada por esta patología, hoy en día, es la prevención secundaria mediante el diagnóstico precoz, en estadios iniciales con el estudio de la mujer asintomática. Los beneficios de realizar una mamografía han sido demostrados en numerosos estudios desde mediados de la década de 1980 a la fecha. En dichos estudios se ve una reducción del índice de mortalidad por cáncer de mama en por lo menos un 25%. Esto quedó claramente demostrado en la población de 50 años o más y, en los últimos años, una gran parte de las sociedades científicas internacionales recomendaron comenzar el control mamográfico a partir de los 40 en forma anual. Los factores de riesgo más importantes para el cáncer de mama son el sexo femenino y la edad. Es importante señalar que la mayoría de las mujeres que lo sufren no tienen factores de riesgo identificables. Factores de riesgo asociados: * Historia familiar: Los familiares en primer grado con cáncer de mama triplican las posibilidades de padecer el mismo cáncer, sobre todo si se ha diagnosticado en edad premenopáusica; la presencia de cáncer de mama en familiares de 2º grado también aumenta el riesgo. Aproximadamente el 8% de todo los casos de cáncer de mama son hereditarios. La mitad de los casos se atribuyen a la mutación en dos genes de susceptibilidad de cáncer de mama: el BRCA1 y BRCA2. Se presenta con más frecuencia en mujeres premenopáusicas y de manera preferentemente bilateral. * Historia personal: Las enfermedades benignas de la mama --como las lesiones proliferativas no atípicas, la hiperplasia atípica, el carcinoma de mama previo, ya sea infiltrante o in situ, y el carcinoma de endometrio-- son también factores de riesgo. Las variaciones internacionales en el cáncer de mama parece que se correlacionan con variaciones en la dieta, especialmente el consumo de alcohol y grasas. Se está estudiando la posible asociación con: exposición química, radioterapia, consumo de alcohol, obesidad e inactividad física. El riesgo de cáncer de mama está en relación con el estímulo estrogénico y un mayor número de ciclos ovulatorios, por tanto la menarca precoz (antes de los 12 años), la menopausia tardía (después de los 55) y la nuliparidad o un menor número de embarazos aumentarían el riesgo de cáncer de mama. El uso de estrógenos o de combinaciones de estrógenos y progestágenos durante más de 5 años se considera factor de riesgo. Factores protectores: Multiparidad, primer embarazo precoz (antes de los 30 años), lactancia, ovariectomía premenopáusica, ejercicio físico en mujeres jóvenes, consumo de frutas y vegetales. Autoexamen mamario mensual A partir de los 20 años, las mujeres pueden comenzar a realizarse su autoexamen mamario una vez por mes. El mejor momento para realizarlo es al 3° ó 4° día posterior a la menstruación, cuando las mamas están menos tensionadas. Aquellas mujeres que se encuentran en menopausia, el autoexamen mamario deberán realizarlo sólo una vez por mes. Examen clínico mamario: Anualmente por médico especialista, a partir de los 30 años. Examen mamográfico: Se debería efectuar una mamografía de base a partir de los 35 años, y se debe realizar una por año a partir de los 40 años, en mujeres asintomáticas y sin antecedentes familiares de cáncer de mama. En casos de poseer antecedentes familiares, especialmente si presentaron esta enfermedad antes de los 50 años, los estudios mamográficos deberían comenzar 10 años antes de la edad de presentación del caso en cuestión. Ecografía mamaria: Es un estudio complementario a la mamografía. El mismo debe efectuarse guiado por la clínica o la mamografía. Es un método útil para las mujeres premenopáusicas con sintomatología mamaria, ideal para evaluar lesiones quísticas, en mujeres embarazadas o en período de lactancia. Es de especial utilidad en mamas mamográficamente densas, complementando y disminuyendo los falsos negativos de la mamografía. Resonancia magnética: No es una técnica de primera indicación y su empleo debe quedar para los casos en que los estudios previos no sean concluyentes. Entre las ventajas de este método encontramos que es una vista tridimensional del tejido mamario, tiene alta sensibilidad en mamas densas y no utiliza radiación ionizante. Entre sus desventajas se destacan su alto costo, la variabilidad en la realización de los estudios (protocolos), su moderada especificidad, y que no detecta eficientemente las microcalcificaciones. Puesto que todavía no hay forma de predecir quién desarrollará cáncer de mama y quién no, todas las mujeres deberían ser estimuladas a su evaluación antes que haya cualquier signo o síntoma de la enfermedad. Esta evaluación deberá ser realizada por el médico especialista. Dr. Miguel Bensadon, ginecólogo mastólogo, especialista en patología mamaria

Piden bajar la carga negativa de la palabra cáncer

fuente: http://www.entremujeres.com/vida-sana/salud/Piden-carga-negativa-palabra-cancer_0_419958004.html Especialistas de todo el mundo acordaron trabajar para cambiar el significado de la palabra: "No es una larga y penosa enfermedad, es cáncer", dicen. La mortalidad bajó 1,3% en varones y 1% en mujeres. La palabra cáncer enfrenta una dura batalla, que llevará años: luchar contra el estigma y el espanto que produce ni bien se la escucha. "Llamemos a las cosas por su nombre. No es una larga y penosa enfermedad, es cáncer". Es el lema con el que oncólogos, pacientes y periodistas comenzarán a trabajar para cambiar el significado de la palabra a la luz de los nuevos avances científicos. Con motivo del Día Mundial del Cáncer, el 4 de febrero, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), la Asociación Nacional de Informadores de Salud (ANIS) y las organizaciones de pacientes oncológicos se unieron en un llamado para que la palabra cáncer no sea utilizada como sinónimo de "negatividad" y "destrucción", según publica la agencia EFE. "Para cada paciente se presenta de un modo distinto y así podrá ser una larga o corta enfermedad, una dolorosa o no dolorosa afección o una penosa o llevadera situación. Sea como sea y se viva como se viva, hablamos de cáncer. Normalizar el cáncer, utilizando la terminología correcta cuando hablemos de esta enfermedad, consiguiendo que cada vez sean más las personas relevantes de nuestra sociedad que hagan pública su situación de enfermos de cáncer, hará que sea más fácil que los pacientes y las familias nos sintamos menos solos e integrados en una sociedad que a día de hoy nos sigue dando la espalda", dijo Begoña Barragán, presidenta del GEPAC (Grupo Español de Pacientes con Cáncer). Diversas organizaciones y sociedades científicas pidieron a la RAE (Real Academia Española) "que elimine la cuarta acepción de la palabra cáncer en el diccionario y que la define como la proliferación en el seno de un grupo social de situaciones o hechos destructivos o frases como 'la droga es el cáncer de nuestra sociedad'", apuntó el doctor Emilio Alba, presidente de SEOM. "Cuando los medios de comunicación hablan de la muerte de una persona relevante que previamente ha manifestado públicamente sin ningún pudor que padecía cáncer, se dice 'ha muerto de una larga enfermedad'", agregó Alba. La presidenta de GEPAC precisó que si uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres desarrollará un tumor en su vida, y más de un millón y medio de personas viven con ello en España, "está más que justificado que empecemos a llamar a esta enfermedad por su nombre: es cáncer". "Todos debemos acostumbrarnos a hablar del cáncer como una enfermedad casi normal que va a suceder a lo largo de la vida de la mayoría de las familias", comentó Rosario Beobide, secretaria de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA). "Cada vez vivimos más y tenemos más posibilidades de pasar por un cáncer, por lo que, si se normaliza este término, cuando nos toca transitar en ese camino de la enfermedad todos los viviremos de forma menos angustiada que en la actualidad", agregó. Por su parte, el doctor Alba remarcó que con las nuevas opciones de tratamiento se puede conseguir que el paciente conviva con la enfermedad metastásica, manteniendo una buena calidad de vida. "Podemos llegar a convertir el cáncer en una enfermedad crónica", subrayó. El presidente de SEOM destacó que "hay buenas noticias" en cuanto a la evolución de esta patología: se puede hablar de un descenso de mortalidad masculina del 1,3% y femenina del 1%, lo que significa que un 45% y un 55% de los diagnosticados, respectivamente, se curan.

Oncología: pañuelos, pelucas y todo para la cabeza

fuente: http://www.entremujeres.com/belleza/pelo/Panuelos-pelucas-cabeza_0_420557945.html Las mujeres que se encuentran bajo tratamiento oncológico no sólo deben luchar contra la enfermedad, sino también deben afrontar el hecho de verse distintas frente al espejo. Te contamos qué opciones hay en el mercado y algunos tips para tener en cuenta. El tiempo que transcurre después de conocer el diagnóstico no es fácil. Hay muchas cosas que atender, que acomodar. Y comienzan a surgir los fantasmas de la quimioterapia, entre ellos, “¿qué hacer cuando se me caiga el pelo?”. Según el tipo de droga, el médico te advierte el momento y la manera en que esto probablemente suceda. No es una elección, y eso es lo que más molesta, duele. Para que puedas llevar adelante este momento con más confianza, te contamos cuáles son las opciones que hay en el mercado para que adornes tu cabeza. Además de las pelucas y los pañuelos, podés optar por combinar cortinas, gorros, turbantes, sombreros o capelinas. Sobre las pelucas * Pueden dar la apariencia de un cabello abundante y se consiguen en muchas variedades y tipos. Las sintéticas están fabricadas por mechones de pelo sintético, pueden adquirirse en diferentes formas (postizos, flequillos, rellenos parciales o para toda la cabeza) y son fáciles de cuidar. También hay pelucas de pelo natural, aunque suelen ser más costosas. * Si querés hacerte una peluca con tu propio pelo, es recomendable que lo hagas antes de hacerte la primera sesión de quimioterapia. La sustancia química penetrará por todo tu cuerpo, incluso por tus cabellos. * También podés coser una cortina de pelo a una vincha para mostrar algo de pelo por debajo de un gorro o sombrero. Para hacerlo, debés colocar pelo artificial o natural en un elástico con el diámetro suficiente para que rodee tu cabeza. * En ciertas ocasiones (la playa en verano, por ejemplo), la peluca puede darte mucho calor. Por eso, quizás prefieras usar una cortina u otro accesorio. Sobre los pañuelos * Son menos costosos que las pelucas y hay una gran diversidad de tipos y colores. Podés usarlos solos o en combinación con una peluca o una cortina de pelo. * Es importante que sean de algodón, modal o cualquier tela que se adhiera. Si bien los de seda son lindos, se salen fácilmente y no te brindan la seguridad necesaria para moverte y salir. * Al colocar un pañuelo, tenés que generar cierto volumen sobre tu cabeza (sólo unos milímetros) para que no queden demasiado chatos o pegados sobre tu cabeza. Podés generar ese efecto con vinchas con volumen o con otro pañuelo más pequeño encima de ese. * Hay varios modelos para elegir. Optá por el que prefieras por el tamaño y la forma de tu cabeza. Es recomendable que sean rectangulares, del tamaño de un pareo. * Dedicale un tiempo a jugar frente al espejo y ver de qué manera te queda mejor. Ensayá moños, nudos y diferentes modos de colocarlos. Algunos consejos para tener en cuenta: * Cuando salgas en búsqueda de una peluca, pañuelo u otro accesorio similar, no vayas sola. Andá con una amiga, esa que te sepa decir qué te queda mal. * No tenés que elegir sólo un accesorio: o pañuelo o peluca. Podés optar por el que más te convenga según lo qué tenés puesto, el clima (para que sea algo que no te de mucho calor) y el lugar adonde vas. * Elegí colores que te queden bien. El negro no va con todo y recordá que, cuanto más estampada sea la prenda, más combinable será. No necesariamente tenés que usar un pañuelo liso en la cabeza, podés vestirte con colores y estampados lisos y combinarlo con un pañuelo divertido. * Usá accesorios. Aros grandes, con brillo, con movimiento (por ejemplo, las argollas). Hay una forma que queda vacía y que podés rellenar con ese aro. En el verano, también podés usar anteojos de sol. * Vestite con armonía. No intentes tapar la enfermedad, intentá verte mejor. Asesoró: Nora Henrich, voluntaria del programa “Luzca bien, siéntase mejor” y dueña de Qydarte, un emprendimiento que ofrece diferentes opciones para adornar la cabeza.

Para lucir como siempre

21.09.2012 | Lenceria superadora Tras una mastectomía, el corpiño es esencial. Cuáles ofrece el mercado. Pilar Tapia / Especial para Clarín Mujer fuente: http://www.entremujeres.com/edicion-impresa/cancer_de_mama-mastectomia-corpino-corpinos-lenceria-peluca-clarin_mujer_0_778122189.html "Mi vida no vale una teta”, pensó María J. cuando hace unos años sufrió la mastectomía de su mama izquierda a raíz de un diagnóstico de microcalificaciones agrupadas (un tumor maligno). Tiempo después, tuvo otra recaída, el diagnóstico se repitió en su mama derecha y debió ser operada. El resultado, mastectomía doble. María J., que hoy tiene 54 felices años, es madre, trabajadora y, sobre todo, una gran luchadora. “En esos momentos, cuando te dan el diagnóstico, lo primero que se te cruza por la cabeza es que te morís al otro día. En un minuto te cambia la vida y se te viene el mundo abajo”, recuerda. Y continúa: “Después de recibir la noticia y saber que me tenía que operar, no me importaba perder el pecho sino poder seguir viviendo y estar al lado de mis hijos. Eso fue algo que aprendí en MACMA y siempre voy a agradecer, toda la ayuda y contención que tuve de parte de la Fundación”. Adriana O., otra luchadora, después de ser mastectomizada y de pasar por el “combo completo” de 6 quimioterapias y 30 aplicaciones de radioterapia y hormonoterapia, también acudió a MACMA en busca de contención y orientación: “Es un espacio que me permitió sentirme contenida, encontrarme con mujeres que compartían el mismo problema, nos mutilaron una parte de nuestro cuerpo y en un momento perdimos el cabello, ambos símbolos muy arraigados de la femineidad”. La doctora Ana María Airoldi, del servicio de Oncología del Hospital General de Agudos, sostiene que las pacientes deben recibir contención psicológica y emocional: “El tratamiento quirúrgico del cáncer de mama tiene sobre la paciente un profundo efecto psicológico y puede afectar en gran medida las relaciones familiares, sociales y profesionales”. La paciente con cáncer de mama recién diagnosticada y operada se enfrenta con gran cantidad de nueva información, a veces confusa, y debe tomar importantes decisiones. “El oncólogo debe brindar información clara, sencilla y objetiva sobre todas las opciones de tratamiento disponible, incluyendo la reconstrucción mamaria”, concluye Airoldi. ¿Y ahora qué me pongo? En nuestro país, las marcas de lencería no fabrican productos dedicados especialmente a los requerimientos de las mujeres con mastectomía. La regla es más bien al revés, “las mujeres que han sufrido el problema deben ajustarse a lo que el mercado tiene para ofrecerles”, así no sea lo mejor, más cómodo ni medicamente recomendable, comenta María J., quien relata su experiencia. “Cuando ya te vas recuperando, tenés que salir a la vida nuevamente y caés en que tenés que comprarte corpiños. Hay muy poca información y los médicos no te dicen mucho, estás a la deriva. Al principio me los hacía caseros”. La buena noticia es que hay marcas y diseñadoras que tomaron nota de la existencia de este nicho de mercado y pusieron manos a la obra para responder a sus necesidades, creando lencería cómoda, práctica y, ante todo, femenina y sensual. Annah Zwark ofrece ropa interior para mujeres con todo tipo de asimetrías mamarias. Confecciona los productos considerando las cicatrices y/o hundimiento pectoral, la forma de la mama natural conservada, el tamaño, la flaccidez, edades, pieles sensibles, alérgicas o afectadas por radioterapia. “Ningún caso es igual a otro” dicen y diversifican su propuesta. Mónica Rodríguez creó la marca Virginia Blanco tras haber sufrido una mastectomía. Junto a una amiga diseñadora decidieron llamar así su marca en honor a la abuela de Mónica que también, como su madre, padecieron cáncer de mama. Sobre la elección de un corpiño, señala: “Los breteles deben ser cómodos, anchos, acolchados y contar con un buen bolsillo para sujetar la prótesis. Las telas tienen que ser suaves y contar con ballenados laterales que brinden un buen sostén y realcen del busto. Es bueno que el bolsillo porta-prótesis sea de tul de lycra o algodón y tenga terminación elastizada”. En Virginia Blanco cuentan con cinco modelos ($ 200, precio promedio). Gelform, fabricante de prótesis mamarias externas, tiene una línea de lencería y trajes de baño para llevarlas sin problemas. Su dueña, Karina Zerkowski, ofrece una serie de tips para la elección del soutien adecuado: “Por mayor comodidad, recomiendo el sostén con bolsillo interno guarda prótesis, donde quede oculta y bien sostenida. Es importante elegir uno con escote suficientemente alto y con una forma adecuada, para que calce bien sin dejar nada a la vista, así como también los breteles, que sean regulables para que el sostén quede bien adherido al cuerpo y no se desboque. Asimismo, tienen que ser anchos (alrededor de 1,8 mm) para prevenir la formación de linfedemas en los brazos. Otro aspecto imprescindible es que las telas no produzcan alergias. Por eso, son preferibles las prendas que tengan algodón en las zonas que estén en contacto con la piel”. Otra posibilidad entre las marcas comerciales: Triumph se acerca a las mujeres con mastectomía para responder a sus necesidades. Marcela Gómez, su marketing manager, explica: “En general, las mujeres que han pasado por esta instancia eligen nuestros soutiens full cup, cuya copa toma el busto desde la naciente; bondeados o con doble bloqueo, para que la prótesis se adapte mejor dentro de la copa y se logre aspecto modelado. Hay quienes le agregan un bolsillo interno para calzar la copa y otras, con menos busto, usan diseños con copas preformadas y ubican la prótesis en el lugar del push up”. Asegura, además, que este tema forma parte del entrenamiento que se brinda al equipo de vendedoras, para que puedan asesorar de la manera más correcta según necesidades. El pelo, otro tema a resolver Carmen Morelli, de Pelucas y Extensiones CM, dice que no todas las pelucas son aptas para usar bajo tratamiento. “A diferencia de quien se pone una peluca para cambiar el look, cuando no hay cabello no podemos usar clip ni peinetas de sujeción. La anatomía de la peluca en este caso es muy importante: si requiere que le pongamos algo debajo para sujetarla, no sería muy recomendable. La anatómica se sujeta por el mismo contorno de la cabeza”. Recalca que el producto debe ser suave y liviano, para que no lastime el cuero cabelludo, muy sensibilizado en estos casos. Marim Kircheambaum, de El mundo de las pelucas, no hace diferencias entre las de tratamiento oncológico y uso estético, “ya que en ambas los cascos son suaves y anatómicos, con sistema de ajuste por velcro en la parte posterior; así se adaptan a la cabeza de la persona con o sin cabello. Y hay quienes antes de iniciar el tratamiento acuden a que les confeccionemos una con su propio cabello”, precisa.

miércoles, 6 de febrero de 2013

autoexamen

autoexamen

Cáncer de mama

fuente: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000913.htm Es el cáncer que comienza en el tejido mamario y existen dos tipos principales: •El carcinoma ductal que comienza en los conductos que llevan leche desde la mama hasta el pezón. La mayoría de los cánceres de mama son de este tipo. •El carcinoma lobulillar comienza en partes de las mamas, llamadas lobulillos, que producen leche. En raras ocasiones, el cáncer de mama puede comenzar en otras áreas de la mama. El cáncer de mama puede ser invasivo o no. Invasivo significa que se ha propagado desde el conducto galactóforo o lobulillo a otros tejidos en la mama. No invasivo significa que aún no ha invadido otro tejido mamario. El cáncer de mama no invasivo se denomina in situ. •El carcinoma ductal in situ (CDIS), o carcinoma intraductal, es un cáncer de mama en el revestimiento de los conductos galactóforos que todavía no ha invadido tejidos cercanos. Sin tratamiento, puede progresar a cáncer invasivo. •El carcinoma lobulillar in situ (CLIS) es un marcador del aumento del riesgo de cáncer invasivo en la misma o ambas mamas. Muchos cánceres de mama son sensibles a las hormonas estrógenos, lo cual significa que dicha hormona hace que el tumor canceroso mamario crezca. Tales cánceres tienen receptores de estrógenos en la superficie de las células y se denominan cáncer positivo para receptores de estrógenos o cáncer positivo para RE. Algunas mujeres tienen lo que se conoce como cáncer de mama positivo para HER2. HER2 se refiere a un gen que ayuda a que las células crezcan, se dividan y se reparen ellas mismas. Cuando las células (entre ellas las cancerosas) tienen demasiadas copias de este gen, se multiplican más rápidamente. Históricamente, las mujeres con cáncer de mama positivo para HER2 tienen una enfermedad más agresiva y un riesgo mayor de que ésta reaparezca (recurrencia) que las mujeres que no tienen este tipo de cáncer. Sin embargo, esto puede estar cambiando con los tratamientos dirigidos específicamente contra el gen HER2. Causas En el curso de toda la vida, a una de cada ocho mujeres se le diagnosticará cáncer de mama. Los factores de riesgo que no se pueden cambiar abarcan: •Edad y género: el riesgo de padecer cáncer de mama aumenta a medida que uno envejece. La mayoría de los casos de cáncer de mama avanzado se encuentra en mujeres de más de 50 años. Las mujeres tienen 100 veces más probabilidades de sufrir cáncer de mama que los hombres. •Antecedentes familiares de cáncer de mama: uno también tiene un riesgo más alto de padecer cáncer de mama si tiene un familiar cercano que haya padecido este tipo de cáncer, al igual que cáncer uterino, cáncer ovárico o cáncer de colon. Alrededor del 20 al 30% de las mujeres con cáncer de mama tienen antecedentes familiares de la enfermedad. •Genes: algunas personas tienen genes que los hacen más propensos a desarrollar cáncer de mama. Los defectos en genes más comunes se encuentran en los genes BRCA1 y BRCA2. Estos genes normalmente producen proteínas que lo protegen a uno del cáncer. Si uno de los padres le transmite a uno un gen defectuoso, uno tiene un mayor riesgo de presentar cáncer de mama. Las mujeres con uno de estos defectos tienen hasta un 80% de probabilidades de padecer cáncer de mama en algún momento durante su vida. •Ciclo menstrual: las mujeres que inician tempranamente sus períodos menstruales (antes de los 12 años) o llegan a la menopausia tarde (después de los 55) tienen un riesgo mayor de cáncer de mama. Otros factores de riesgo abarcan: •Consumo de alcohol: el consumo de más de 1 o 2 vasos de alcohol al día puede incrementar el riesgo de cáncer de mama. •Parto: las mujeres que nunca han tenido hijos o que los tuvieron recién después de los 30 años tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama. Quedar en embarazo más de una vez o a temprana edad reduce el riesgo de padecer este tipo de cáncer. •DES: las mujeres que tomaron dietilestilbestrol (DES) para evitar abortos pueden tener un mayor riesgo de sufrir cáncer de mama después de los 40 años. Esta droga se le suministraba a las mujeres entre los años 1940 y 1960. •Hormonoterapia: uno tiene mayor riesgo de cáncer de mama si ha recibido hormonoterapia con estrógenos durante algunos años o más. •Obesidad: ha estado asociada con el cáncer de mama, aunque este vínculo es controversial. La teoría es que las mujeres obesas producen más estrógeno, el cual puede estimular la aparición de este cáncer. •Radiación: si recibió radioterapia cuando era niño o adulto joven para tratar un cáncer del área del tórax, tiene un riesgo mucho más alto de padecer cáncer de mama. Cuanto más joven haya sido al iniciar la radiación y más alta la dosis, mayor será el riesgo, especialmente si la radioterapia se administró durante el desarrollo de las mamas. Los implantes mamarios, el uso de antitranspirantes y el uso de sostenes con varillas no aumentan el riesgo de cáncer de mama. Tampoco existen datos que confirmen un vínculo directo entre el cáncer de mama y los pesticidas. El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) brinda una herramienta en línea para ayudarle a calcular el riesgo de cáncer de mama. Ver la página www.cancer.gov/bcrisktool. Síntomas El cáncer de mama precoz generalmente no causa síntomas; razón por la cual los exámenes regulares de las mamas son importantes. A medida que el cáncer crece, los síntomas pueden incluir: •Tumores mamarios o tumoraciones en las axilas que son duras, tienen bordes irregulares y generalmente no duelen. •Cambio en el tamaño, forma o textura de las mamas o el pezón. Por ejemplo, se puede presentar enrojecimiento, agujeros o fruncimiento que luce como cáscara de naranja. •Secreción de líquido proveniente del pezón, que puede ser sanguinolento, de claro a amarillento o verdoso, y lucir como pus. Los hombres también pueden padecer cáncer de mama y los síntomas abarcan tumoración mamaria, así como dolor y sensibilidad en las mamas. Los síntomas del cáncer de mama avanzado pueden abarcar: •Dolor óseo •Dolor o molestia en las mamas •Úlceras cutáneas •Hinchazón de un brazo (próximo a la mama con cáncer) •Pérdida de peso Pruebas y exámenes El médico le preguntará acerca de sus síntomas y factores de riesgo y luego llevará a cabo un examen físico, el cual incluye ambas mamas, las axilas y el área del cuello y del tórax. Los exámenes utilizados para diagnosticar y vigilar a los pacientes con cáncer de mama abarcan: •Resonancia magnética de las mamas para ayudar a identificar mejor la tumoración mamaria o evaluar un cambio anormal en una mamografía •Ecografía de las mamas para mostrar si la tumoración es sólida o llena de líquido •Biopsia de mama: usar métodos como biopsia aspirativa, guiada por ecografía, estereotáctica o abierta •Tomografía computarizada para ver si el cáncer se ha diseminado •Mamografía para detectar cáncer de mama o ayudar a identificar la tumoración o protuberancia mamaria •Tomografía por emisión de positrones (TEP) •Biopsia de ganglio linfático centinela para ver si el cáncer se ha diseminado Si el médico sabe que uno en realidad tiene cáncer de mama, se harán exámenes adicionales para ver si el cáncer se ha diseminado. Esto se denomina estadificación y ayuda a guiar el tratamiento y seguimiento futuros y le da a uno una idea de lo que puede esperar en el futuro. Los estadios o fases del cáncer de mama van de 0 a IV. Cuanto más alto sea el número del estadio, más avanzado estará el cáncer. Tratamiento El tratamiento se basa en muchos factores, incluyendo: •El tipo y estadio del cáncer. •Si el cáncer es sensible o no a ciertas hormonas. •Si el cáncer produce en exceso o no un gen llamado HER2/neu. En general, los tratamientos para el cáncer pueden abarcar: •Fármacos quimioterapéuticos para destruir las células cancerosas. •Radioterapia para destruir el tejido canceroso. •Cirugía para extirpar el tejido canceroso: una tumorectomía para extirpar la tumoración mamaria; una mastectomía para extirpar toda o parte de la mama y posiblemente las estructuras aledañas. La hormonoterapia se le prescribe a las mujeres con cáncer de mama positivo para receptores de estrógeno con el fin de bloquear ciertas hormonas que estimulan el crecimiento del cáncer. •Un ejemplo de hormonoterapia es el fármaco tamoxifeno, que bloquea el efecto del estrógeno, el cual puede ayudar a las células cancerosas de la mama a sobrevivir y proliferar. La mayoría de las mujeres con cáncer de mama sensible al estrógeno se benefician de este fármaco. •Otro tipo de medicamentos para hormonoterapia llamados inhibidores de la aromatasa, como exemestano (Aromasin), han demostrado que funcionan tan bien o incluso mejor que el tamoxifeno en mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama. Los inhibidores de la aromatasa bloquean la producción de estrógeno. La terapia dirigida, también llamada terapia biológica, es un tipo más nuevo de tratamiento para el cáncer. Esta terapia utiliza fármacos antineoplásicos especiales que focalizan ciertos cambios en una célula que pueden llevar al cáncer. Uno de estos fármacos es trastuzumab (Herceptin) y se puede utilizar para mujeres con cáncer de mama positivo para HER2. Los tratamientos para el cáncer pueden ser locales o sistémicos: •Los tratamientos locales involucran sólo el área de la enfermedad. La radiación y la cirugía son formas de este tipo de tratamiento. •Los tratamientos sistémicos afectan a todo el cuerpo: la quimioterapia es uno de sus ejemplos. La mayoría de las mujeres recibe una combinación de tratamientos. Para las mujeres con cáncer de mama en estadio I, II o III, el objetivo principal es tratar el cáncer e impedir que reaparezca (curarlo). Para las mujeres con cáncer en estadio IV, el objetivo es mejorar los síntomas y ayudar a que las personas vivan por más tiempo. En la mayoría de los casos, el cáncer de mama en estadio IV no se puede curar. •Estadio 0 y carcinoma ductal in situ (CDIS): el tratamiento estándar es la tumorectomía más radiación o la mastectomía. Existe alguna controversia acerca de la mejor manera de tratar el CDIS. •Estadio I y II: el tratamiento estándar es la tumorectomía más radiación o la mastectomía con algún tipo de extirpación de ganglios linfáticos. Igualmente, se pueden recomendar la hormonoterapia, la quimioterapia y la terapia biológica después de la cirugía. •Estadio III: el tratamiento involucra cirugía posiblemente seguida de quimioterapia, hormonoterapia y terapia biológica. •Estadio IV: el tratamiento involucra cirugía, radiación, quimioterapia, hormonoterapia o una combinación de estos tratamientos. Después del tratamiento, algunas mujeres continuarán tomando medicamentos como el tamoxifeno por un tiempo. Todas las mujeres continuarán haciéndose exámenes de sangre, mamografías y otros exámenes después del tratamiento. A las mujeres que han tenido una mastectomía se les puede practicar una cirugía reconstructiva de las mamas, ya sea al mismo tiempo de la mastectomía o posteriormente. Grupos de apoyo El hecho de hablar acerca de la enfermedad y el tratamiento con otras personas que comparten experiencias y problemas comunes puede ayudar. Ver grupos de apoyo para el cáncer. Expectativas (pronóstico) Los tratamientos nuevos y mejorados están ayudando a las personas con cáncer de mama a vivir por más tiempo como nunca antes. Sin embargo, incluso con tratamiento, el cáncer de mama puede diseminarse a otras partes del cuerpo. Algunas veces, el cáncer retorna incluso después de que se extirpa el tumor entero y se descubre que los ganglios linfáticos están libres de cáncer. La recuperación después del tratamiento para el cáncer de mama depende de muchas cosas y cuanto más avanzado esté el cáncer, menos alentador será el pronóstico. Otros factores empleados para determinar el riesgo de recurrencia y la probabilidad de un tratamiento exitoso abarcan: •Localización del tumor y qué tan lejos se ha diseminado •Si el tumor es positivo o negativo para los receptores hormonales •Marcadores del tumor, como HER2 •Expresión del gen •Tamaño y forma del tumor •Tasa de división celular o qué tan rápido está creciendo el tumor Después de considerar todo lo anterior, el médico puede discutir el riesgo de tener una recurrencia del cáncer de mama. Posibles complicaciones Usted puede experimentar efectos secundarios o complicaciones del tratamiento para el cáncer. Por ejemplo, la radioterapia puede causar hinchazón temporal de la mama (linfedema), así como dolencias y dolores alrededor del área. El linfedema puede comenzar de 6 a 8 semanas después de la cirugía o después de la radioterapia para el cáncer. También puede empezar muy lentamente después de terminarse el tratamiento para el cáncer. Es posible que no se noten los síntomas hasta 18 a 24 meses después del tratamiento y, algunas veces, puede tardar años en desarrollarse. Pregúntele al médico acerca de los efectos secundarios que se puedan presentar durante el tratamiento. Cuándo contactar a un profesional médico Solicite una cita con el médico si usted: •Tiene una tumoración en la mama o la axila. •Tiene 40 años o más y no se ha realizado una mamografía en el último año. •Es una mujer de 35 años o más y tiene una madre o una hermana con cáncer de mama o antecedentes previos de cáncer mamario, uterino, ovárico o de colon. •No conoce el procedimiento o necesita ayuda para aprender a realizarse el autoexamen de mamas. Prevención El tamoxifeno está aprobado para la prevención del cáncer de mama en mujeres de 35 años en adelante que estén en alto riesgo. Analice esto con el médico. Las mujeres que están en riesgo muy alto de sufrir cáncer de mama pueden pensar en someterse a una mastectomía preventiva (profiláctica). Se trata de una extirpación quirúrgica de las mamas antes de que el cáncer de mama se haya diagnosticado alguna vez. Las posibles candidatas abarcan: •Mujeres a quienes ya se les ha extirpado una mama debido a cáncer •Mujeres con fuertes antecedentes familiares de cáncer de mama •Mujeres con genes o mutaciones genéticas que aumenten el riesgo de padecer este tipo de cáncer (como BRCA1 o BRCA2) El médico puede realizar una mastectomía total para reducir el riesgo de cáncer de mama. Esto puede disminuir, pero no eliminar, el riesgo de este tipo de cáncer. Muchos factores de riesgo, como los genes y los antecedentes familiares, no se pueden controlar. Sin embargo, consumir una alimentación saludable y realizar unos cuantos cambios en el estilo de vida pueden reducir la posibilidad total de cáncer en general. Todavía hay poco consenso respecto a si los cambios en el estilo de vida pueden prevenir el cáncer de mama. El mejor consejo es consumir una alimentación bien balanceada y evitar centrarse en un alimento para "combatir el cáncer". Las pautas dietarias de la Sociedad Americana del Cáncer (American Cancer Society) para la prevención del cáncer recomiendan que la gente: •Escoja alimentos y tamaños de las porciones que fomenten un peso saludable •Escoja productos integrales en lugar de productos de granos refinados •Coma cinco o más porciones de frutas y verduras cada día •Limite las carnes rojas y procesadas en la alimentación •Reduzca el consumo de alcohol a un trago por día (las mujeres que están en alto riesgo de cáncer de mama deben pensar en no tomar alcohol en absoluto) Nombres alternativos Cáncer de seno o cáncer mamario; Carcinoma ductal o canalicular; Carcinoma lobulillar; CDIS; CLIS; Cáncer de mama positivo para HER2; Cáncer de mama positivo para receptores de estrógenos (RE); Carcinoma ductal in situ; Carcinoma lobulillar in situ Referencias Carlson RW, Allred DC, Anderson BO, Burstein HJ, Carter WB, Edge SB, et al. Breast cancer. Clinical practice guidelines in oncology. J Natl Compr Canc Netw. 2009 Feb;7(2):122-92. Chlebowski RT, Kuller LH, Prentice RL, Stefanick ML, Manson JE, Gass M, et al. Breast cancer after use of estrogen plus progestin in postmenopausal women. N Engl J Med. 2009 Feb 5;360(6):573-87. Hayes DF. Clinical practice. Follow-up of patients with early breast cancer. N Engl J Med. 2007;356(24): 2505-13. Goss PE, Ingle JN, Alés-Martínez JE, et al. Exemestane for breast-cancer prevention in postmenopausal women. N Engl J Med. 2011 Jun 23;364(25):2381-91. LaCroix AZ, Chlebowski RT, Manson JE, et al. Health outcomes after stopping conjugated equine estrogens among postmenopausal women with prior hysterectomy: a randomized controlled trial. JAMA. 2011 Apr 6;305(13):1305-14. Giuliano AE, Hunt KK, Ballman KV, et al. Axillary dissection vs no axillary dissection in women with invasive breast cancer and sentinel node metastasis: a randomized clinical trial. JAMA. 2011 Feb 9;305(6):569-75. Chlebowski RT, Anderson GL, Gass M, et al. Estrogen plus progestin and breast cancer incidence and mortality in postmenopausal women. JAMA. 2010 Oct 20;304(15):1684-92. Warner E. Clinical practice. Breast-cancer screening. N Engl J Med. 2011 Sep 15;365(11):1025-32. Cuzick J, DeCensi A, Arun B, et al. Preventive therapy for breast cancer: a consensus statement. Lancet Oncol. 2011 May;12(5):496-503. Chalasani P, Downey L, Stopeck AT. Caring for the breast cancer survivor: a guide for primary care physicians. Am J Med. 2010 Jun;123(6):489-95. Actualizado: 12/15/2011 Versión en inglés revisada por: Yi-Bin Chen, MD, Leukemia/Bone Marrow Transplant Program, Massachusetts General Hospital. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc. Traducción y localización realizada por: DrTango, Inc.

Maquillaje para el alma

Como se trabaja en los talleres gratuitos para pacientes oncologicas. a traves del make-up enseñan a elevar la autoestima. -------------------------------------------------------------------------------- Silvina Schuchner. sschuchner@clarin.com Las mujeres entran tímidas. Algunas tienen pañuelos en sus cabezas o pelucas. Otras todavía conservan su pelo. La mayoría viene acompañada, como para sentirse protegidas. Sus médicas oncólogas o las psiquiatras que las atienden en los hospitales públicos les sugirieron participar del taller gratuito "Luzca bien... Siéntase mejor", un programa de la Cámara Argentina de la Industria de Cosmética y Perfumería (CAPA) que busca fortalecer la autoestima de mujeres con cáncer, ayudándolas a mejorar su imagen para llevar adelante el tratamiento con mayor confianza. En el salón inmenso y antiguo de CAPA hay una mesa larga. Las mujeres se sientan. Frente a cada silla, hay un espejo y una bolsa con productos de maquillaje. Cuando les preguntan cómo fue que llegaron al taller, una se anima y cuenta que está pasando por su segundo tratamiento de quimioterapia. Le habían recomendado venir la primera vez, pero recién se animó ahora. Angela Gaiazzi (67) la mira y asiente. Ella también está realizando su segundo tratamiento. Lleva un pañuelo de seda en la cabeza. Frente a ella, hay una mujer con una larga cabellera rubia que pide que no la fotografíen. Lucila Belmar, sanjuanina, de 59 años, acepta ser la modelo de la maquilladora. Está en Buenos Aires para hacerse el tratamiento y sabe, porque ya le anticipó el médico, que en la tercera sesión va a perder el pelo, que ahora usa corto. La maquilladora, Connie Moreno, les explica para qué se usa cada producto y se detiene en las pestañas y las cejas. "Háganse amigas de los ojos que son un gran aliado -explica-. A veces pueden sentir que no tienen pestañas porque son muy finitas, pero hay que maquillarlas y aparecen". Una de las mujeres exclama sorprendida: "Tengo cejas, tengo cejas otra vez". "Yo soy chicata, me tiembla la mano. Tengo todo en contra", dice Angela con ironía. Connie le retruca: "Pero tenés la fuerza para estar acá". "¿Conocés la canción Resistiré?", le pregunta Angela bajándose los anteojos a la nariz. Hay varias que asienten. "Es mi leit motiv", dice. Cada una sigue en lo suyo, vienen los tips para las sombras, para el rubor, para los labios. De a poco, se van soltando, Angela se anima y se saca el pañuelo y queda al descubierto su cabeza calva. Conversan entre ellas y se miran unas a otras. Se ven cambiadas. "Yo recomiendo máscara de pestañas común, pero si se van a emocionar, mejor elijan una a prueba de agua", aconseja la maquilladora. "Yo me emociono cada dos por tres", dice una y todas ríen. María Inés Siroit, coordinadora del programa, ya está acostumbrada a participar de estos talleres, pero siempre le sorprende cómo las mujeres se van soltando. "Por lo general, están hartas de que les pregunten sobre lo que tienen, vienen acá y por dos horas se olvidan de todo, hasta de su enfermedad. Pierden el pudor, se sienten comprendidas porque están todas pasando por cosas parecidas, y aprovechan para mirarse al espejo y sonreir", cuenta. Para Siroit, "es ideal que participen del taller antes de empezar el tratamiento porque la quimio las cansa y les saca la energía. Y, desde una perspectiva estética, están más preparadas para vencer la caída del pelo". La pérdida del cabello es el fantasma que ronda todos los tratamientos. "Ya me hice la primera aplicación y todavía no perdí el pelo, pero es algo que me tiene obsesionada -cuenta Celia Richetti (74)-. Creo que me va a parecer horrible. Las mujeres somos de vivir en la peluquería", dice y confiesa que ya compró una peluca. A Nora Henrich le toca la parte más difícil del taller: hablar del pelo; en realidad, hablar de cómo verse bien aún sin pelo. Desde hace tres años diseña pañuelos para mujeres en tratamientos oncológicos. Empezó porque una persona muy cercana se quedaba sin pelo y le pidió ayuda. Ella era maestra jardinera, siempre le había gustado la moda, y empezó a jugar con un pañuelo, a buscarle formas, ver de qué manera quedaba mejor. Desde entonces, no sólo se dedica a diseñarlos (www.qydarte.com.ar) , sino que también participa como voluntaria de los talleres para enseñarle a las mujeres cuál es la mejor manera de ponérselos. "Esta es una enfermedad que atenta contra la belleza -les dice Nora sin rodeos-. Nos encontramos con un cráneo que no conocíamos y lo camuflamos. La clave es animarse a estar lindas y no raras, a ser vanguardistas, modernas y a pensar no qué me pongo en el cuerpo sino qué me pongo en la cabeza". Entonces invita a pasar a la rubia que no quería fotos. La mujer duda pero accede y se saca la peluca. Por un segundo queda ahí, frente a todas, desnuda. Nora le pone un pañuelo y la transforma. Y la rubia sonríe por primera vez desde que llegó. A Angela, le coloca una cortina de pelo y una boina. Angela se mira al espejo, y estalla en una carcajada. "¡Me gusta! -ríe-. De acá me voy con un mimo, con la sensación de que se puede". FUENTE: http://edant.clarin.com/suplementos/mujer/2010/04/17/m-02181699.htm

Luzca Bien… Siéntase Mejor

Luzca Bien… Siéntase Mejor (LBSM), el programa de responsabilidad social de La Cámara Argentina de la Industria de Cosmética y Perfumería realizará un taller gratuito de asesoramiento estético para mujeres que se encuentran en tratamiento oncológico. La cita tendrá lugar el día 26 de octubre a las 10.30 hs en el Hospital Argerich (Py y Margall 750). Asistirán al encuentro, las modelos y actrices Mariana Arias y Andrea Frigerio, quienes participarán del taller junto con las beneficiarias. Orientado a adquirir herramientas para “verse bien” y así repercutir en el estado anímico y la autoestima de las mujeres con cáncer, para que puedan llevar con mayor confianza los tratamientos oncológicos. La clase será dictada por voluntarias maquilladoras y asesoras de imagen que brindan técnicas de maquillaje, asesoramiento estético y sugerencias para el uso de accesorios, con el objetivo de disimular los efectos colaterales de los tratamientos. Las beneficiarias reciben como obsequio un bolso con productos cosméticos donados por las empresas asociadas a CAPA, para poder continuar las prácticas en sus hogares. Los talleres de Luzca Bien… Siéntanse Mejor se realizan en los principales hospitales públicos de Buenos Aires y del interior del país, en instituciones oncológicas privadas, en determinadas representaciones de LALCEC a lo largo del país y dos veces por mes en la sede CAPA (Paraguay 1857, Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

martes, 5 de febrero de 2013

Prevenir salva vidas

Prevención: Cáncer de Mama

El cáncer de mama afectará a una de cada ocho mujeres en la Argentina. Pero el cáncer tiene cura. La detección temprana y la prevención son una inversión para la que es imprescindible el aporte de dinero y tiempo de la comunidad. Se calcula entre 15.000 y 18.000 nuevos casos de cáncer de mama por año en la Argentina. Una de cada ocho mujeres se verá afectada por esta enfermedad. La detección temprana del cáncer de mama aumenta las probabilidades de cura. Los tumores menores a un centímetro de diámetro se curan en el 90% de los casos. Diagnosticado precozmente, no es necesario extraer la mama (mastectomía), ni todos los ganglios axilares.

Cuidarse es quererse, hacete el autoexamen y preveni. La deteccion temprana, cura.